martes, 10 de diciembre de 2013

Trastorno estudiante de medicina de la personaldiad.

Criterios para el diagnóstico de trastorno estudiante de medicina de la personalidad.

  • Ser estudiante de medicina (estar matriculado total o parcialmente en algún curso de medicina, indiferentemente de la universidad, región, país, etc).
  • Tendencia, observable por uno mismo o por otros, a pensar o actuar, consciente o inconscientemente, justificada o injustificadamente, de forma que se considere la carrera propia (medicina), como mínimo, bastante difícil.
  • Presencia de cuatro o más de los siguientes síntomas, apreciables por uno mismo o por otros, de forma constante y durante todo el recorrido estudiantil, con un período de latencia hasta el inicio de los síntomas de hasta un cuatrimestre:
    1. Estudio de la lección impartida inmediatamente después de la clase magistral o, en su defecto, con anterioridad.
    2. Sensación de estrés y ansiedad ante situaciones considerables como corrientes en la vida de un estudiante, tales como trabajos, evaluaciones parciales, seminarios, prácticas, etc.
    3. Observación, en situaciones cotidianas, de correlaciones con lo aprendido en lecciones de fisiología, anatomía, patología... (p. ej., la sensación de que se está regulando la presión arterial al orinar).
    4. Visualización de elementos anatómicos en las manchas del test de Rorschach.
    5. Desprecio o aversión hacia una/s rama/s concreta/s de la medicina.
    6. Sensación de seguridad, integración o agrado al portar o vestir elementos relacionados con la medicina (p. ej., fonendoscopio, bata, otoscopio, etc).
    7. Consideraciones concretas y estereotipadas hacia tipos de profesor o alumno, o incluso profesores o alumnos concretos.
    8. Tendencia a definir la "realidad médica" desde su particular punto de vista o elección profesional (p. ej., medicina interna, cirugía, psiquiatría, hidroterapia...)
  •          Tendencia, observable por uno mismo o por otros, a considerar lo aprendido y descubierto en la medicina como realidad científica, a saber, aplicar lo estadístico, empírico, materialista, etc, como criterio de verdad[1].

    Adelanto del DSM XXV: No será necesario, para el diagnóstico de este trastorno, que se cumpla el primer criterio de la lista (ser estudiante de medicina).


    [1] Este criterio puede generar discusión dentro de las opiniones sobre el diagnóstico del trastorno en cuestión, pues cabe imaginar la figura del "médico atípico" o el "médico crítico"; no obstante, dicha figura quedaría desligada, no sólo en este punto, del trastorno estudiante de medicina de la personalidad, por discordancia con otros criterios anteriores.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Trastorno cotilla de la personalidad.

Criterios para el diagnóstico de Trastorno Cotilla de la personalidad.

  • Pertenecer a una comunidad o sociedad (p. ej., un grupo de amigos, una comunidad de vecinos, una sociedad lucrativa...).
  • Presencia de cuatro o más de los siguientes síntomas, apreciables por uno mismo o por otros, que se repitan de forma continua tres o más veces en semana durante tres o más semanas seguidas:
    1. Mirar por la mirilla de la puerta.
    2. Asomarse a la ventana sin que se le llame.
    3. Mirar de reojo a conversaciones en las que no se está participando.
    4. Preguntar por asuntos personales del interlocutor o de un tercero.
    5. Enfatizar o marcar notablemente las reacciones emocionales afectivas ante asuntos que en realidad no le afectan.
    6. Contar chascarrillos o asuntos no propios.
    7. Consumo de programas de entretenimiento, de diferentes medios de comunicación, y de diferentes ámbitos sociales, en los que se habla de la vida de personas (p. ej., biografías de personajes públicos, curiosidades de celebridades artísticas, el telediario, etc).
  • Tendencia, observable por uno mismo o por otros, y mantenida en el tiempo, a hablar de asuntos o relatar sucesos o hechos ajenos al propio sujeto. 
  • Los síntomas no se explican mejor por alguna determinada situación social, profesional u orgánica que los justifique (p. ej., ser portero de comunidad, viuda octogenaria, etc).

Adelanto del DSM XXV: No será necesario que se cumplan cuatro síntomas de la lista del segundo criterio, bastará con tres. Además, no habrán de repetirse durante tres o más semanas, sino que el diagnóstico se podrá hacer con observarse estos en una sola semana.